N°01
Un hotel no es una lista de estrellas.
Un palace no son cinco estrellas en la fachada. Es una recepción que te llama por tu nombre al segundo día. Es un bar donde el bartender recuerda tu última copa. Es un colchón que hace que el tuyo parezca un compromiso. Dejamos de confundir etiquetas y sensaciones. La clasificación oficial nos importa menos que lo que pasa de verdad, en el pasillo, a medianoche, cuando nadie mira. Seleccionamos por la nota real de los viajeros (nunca por debajo de 8,5/10, salvo excepción rara y justificada), por la ubicación, por la reputación, por el edificio, por el gesto.
