
La dirección histórica de los pescadores de Saint-Tropez, convertida en refugio discreto de los habitués del puerto.
Hotel la Ponche
À partir de
2,337.04 €
“Terraza privada sobre las murallas del viejo puerto, accesible únicamente a los clientes del hotel.”
**Hôtel la Ponche** ocupa tres casas de pescadores del XVIIᵉ siglo, pegadas a las murallas del viejo puerto. Dormimos en habitaciones con vigas vistas, muebles chiné, tejidos provenzales, algunas con vista directa a los pointus amarrados en contrebas. El restaurante abre a una terraza de piedra donde almorzamos frente a las velas, a dos pasos de la playa de la Ponche. La bienvenida es familiar, la clientela fiel desde hace décadas, la atmósfera a mil leguas del bling tropiciano. Desde **2 337 €** la noche, tarifa que refleja la rareza de la dirección y su posición en el puerto. Reservamos por el alma del lugar, no por servicios de palacio. Nuestro veredicto: una de las últimas direcciones auténticas de Saint-Tropez, antes de que el pueblo se convierta en vitrina ✨
Points forts
- Ubicación histórica: tres casas de pescadores del XVIIᵉ siglo reunidas
- Terraza restaurante sobre las murallas, vista directa al viejo puerto
- Acceso privativo a la playa de la Ponche, a 30 metros del hotel
- Nota Booking 9.4/10 sobre 245 opiniones, clientela de habitués fieles
- Animales aceptados, parking privado en el lugar (raro en Saint-Tropez)
Équipements signatures
Habitaciones para no fumadores
Restaurante
En borde de playa
Servicio de habitaciones
Conexión Wi-Fi gratuita
Wi-Fi disponible en todas partes
Parking en el lugar
Parking privado
Habitaciones familiares
Animales domésticos admitidos
Dans la même ville
Autres adresses à Saint-Tropez

Una villa contemporánea a diez minutos del puerto, pensada para quienes huyen de la agitación del centro.
Villa Cosy, hotel & spa

La dirección discreta del pueblo, a dos pasos de la place des Lices, que apuesta todo al servicio y la tranquilidad.
Hôtel de Paris Saint-Tropez

Bastida provenzal a dos pasos de los Salins, donde Saint-Tropez recupera su calma de antes de la multitud.